Cuando hablamos de la Costa de Alicante, el primer destino que nos viene a la mente es Benidorm, con sus edificios altos, sus hoteles y su gran oferta de ocio. Pero la denominada Costa Blanca es mucho más. Esta zona del Mediterráneo, con un clima privilegiado, está plagada de atractivos. Allí se están construyendo las villas de lujo en Alicante más impresionantes aprovechando la preciosa costa acantilada y las maravillosas vistas.

Para empezar a abrir boca en nuestra ruta por la Costa Blanca, una buena propuesta es hacer un recorrido en barco y contemplar desde el mar las localidades de Dénia, Jávea o Moraira. El viaje nos permitirá contemplar el Cabo de la Nao con su famoso faro, la isla del Descubridor y un rosario de calas y pequeñas playas de una belleza singular.

La ruta por mar ayudará a descubrir también residencias y villas de lujo en Alicante prácticamente ocultas y que disfrutan de unas vistas privilegiadas. En la zona del Balcón del Mar se está construyendo Villa Oceana, justo en primera línea. Esta propiedad es impresionante. Cada aspecto de esta villa de estilo ibicenco es de primera calidad y está estudiado al milímetro para hacer de Villa Oceana una casa de ensueño.

Una ruta por pueblos blancos

La Costa Blanca está salpicada de poblaciones que poco tienen que ver con el bullicio de Benidorm. Son pueblos con casas blancas y un patrimonio histórico que vale la pena conocer.

Dénia

Esta localidad costera, capital de Marina Alta, es un punto de atracción turístico por sus 20 km de costa y su amplia oferta hotelera y comercial. Las vistas desde el castillo son espectaculares, pero el principal reclamo de la ciudad se localiza a pie de mar. El Puerto Marina, el antiguo barrio marinero de Baix la Mar y El Portet son las zonas preferidas para pasear, salir de copas y disfrutar de una buena comida marinera.

La gastronomía es precisamente el punto fuerte de Dénia. En 2015, fue declarada por la  UNESCO “Ciudad Creativa de la Gastronomía” y no es para menos. Su apreciada gamba roja y los deliciosos arroces que se cocinan en la zona merecen de sobra el galardón.

Otro elemento destacado de Dénia es un patrimonio natural. El Parque Natural de la Sierra de Montgó, que separa Dénia de Jávea, es un espacio perfecto para los amantes del senderismo.

Jávea (Xàbia)

Un reguero de calas, acantilados y playas de arena gruesa conforman los 20 km de costa de Jávea, situada al sur de Dénia. También hay una playa de arena fina, la del Arenal, pero los paisajes más espectaculares se localizan en la zona más abrupta y escarpada. La mejor manera de contemplarlos es seguir la ruta de los Miradores, plasmados por el pintor Joaquín Sorolla en muchos de sus cuadros. Son quince enclaves para observar el Mediterráneo que llevan hasta el Cap de la Nau, el punto más próximo a la isla de Ibiza.

El casco antiguo de Jávea tiene un encanto especial. Junto a las ostentosas casas de la burguesía local, construidas durante el S. XVIII se levanta la Iglesia-Fortaleza de San Bartolomé, declarada Monumento Artístico Nacional.

Altea

Nos trasladamos más al sur y hacemos una parada en Altea, una preciosa localidad blanca de calles empedradas que ha sabido conservar la esencia del Mediterráneo y su carácter bohemio. Durante años fue refugio de artistas y en la actualidad acoge la Facultad de Bellas Artes y diversas escuelas y talleres de pintura y escultura.