Alicante es uno de esos lugares privilegiados en España donde se pueden disfrutar de cerca de 300 días al año de sol, con una media de unos 17 grados centígrados. Con ese panorama tan agradable no es de extrañar que sea uno de los destinos preferidos (tanto para turistas extranjeros como para el resto de españoles) en cualquier época del año. Otro de sus principales atractivos son sus playas (cuentan con más de 218 kilómetros de costa con arena blanca y aguas azules) Pero Alicante es mucho más que sol y playa.

Para empezar esta ciudad es un destino muy destacado para los amantes del póker. Aquí se celebran importantes torneos a lo largo del año. En 2016 el Campeonato de España de Póker hizo parada en Alicante (del 30 de marzo al 3 de abril) y volverá a tener cita en esta ciudad en su edición de 2017. Siendo así, no es de extrañar que los restaurantes de casinos (como el Casino Mediterráneo Alicante) ofrezcan una amplia variedad en su oferta y una calidad muy alta. A quienes les guste el juego les interesará conocer algunos trucos para aprender a jugar al póker y querrán apuntar este destino en su agenda.

Cuenta con lugares de obligada visita, como es el caso del Castillo de Santa Bárbara que está ubicado en el monte Benacantil. Quien viaje hasta allí podrá contemplar una gran fortaleza medieval con tres recintos bien diferenciados en los que se puede apreciar La Torreta, el salón de Felipe II, el Patio de Armas o el Cuerpo de Guardia. También resulta de los más interesante visitar el Museo Arqueológico Provincial (con salas dedicadas a la Cultura Romana o a la Edad Media)

Como Alicante es, sobretodo, para ser vivida al aire libre por su buen clima no hay que dejar pasar la oportunidad de disfrutar de: sus parques (como el Parque de la Ereta) que ofrece unas increíbles vistas de la ciudad; la explanada y el puerto (pasear por esta zona es encontrarse con numerosos puestos de vendedores ambulantes y artistas que dan un toque especial, tanto de día como de noche) o el Casco Antiguo y el Barrio de Santa Cruz (aquí se pueden contemplar las procesiones en Semana Santa)

Por su puesto su gastronomía es más que destacable. El famoso cocinero Ferran Adrià ha dejado patente su devoción por la comida alicantina en varias ocasiones, llegando a declarar que es “uno de los lugares donde mejor se come del mundo” Aquí el arroz es el verdadero protagonista y se puede encontrar de diversas maneras (desde la tradicional paella valenciana al arroz a banda, con verduras, negro, con marisco…) También es interesante probar su selección de pescados frescos.

Los amantes del deporte también encontrarán en Alicante su paraíso particular porque la oferta es más que notable: kayak, gymkanas, espeleología, buceo, trekking, rutas marinas y hasta paseos en globo.

Por último, pero no por ello menos importante, hay que mencionar a la Isla de Tabarca (situada a tan sólo 22 kilómetros de Alicante y a la que se llega con un barco en unos 50 minutos) Es una reserva marina que merece la pena ser disfrutada. Aquí sólo habitan unas 30 personas (aunque ahora se permite el hospedaje) y no hay ni un sólo coche. Perfecto para una desconexión total y para disfrutar, al máximo, del Mediterráneo.